Quiste social: Globovisión

sábado, 19 de noviembre de 2011

La democracia del espectador que ha votado proceso tras proceso por esta revolución esta en juego, Venezuela hoy por hoy no escapa de la complejidad del mundo globalizado y de todas las armas de las cuales se vale el sistema que esta detrás de la globalización, entiéndase; el capitalismo y sus múltiples medios de acción y reacción. 

Los medios de comunicación aquí o allá, son armas de propaganda ideológica que apuntan directamente al inconciente del colectivo, de allí es que se nos hace necesario como estado el manejo y vigilancia coherente de los mismos, determinando con ello la pertinencia de estos y sus mensajes con respecto a nuestra sociedad y el contexto local o mundial dentro del cual esta se desenvuelve. 

Infiriendo en la necesidad que tenemos de los mismos en la sociedad moderna es que debemos preguntarnos de manera obligada el papel que estos juegan en la política contemporánea. 

Los medios de comunicación sin duda alguna son los responsables de la creación colectiva del consenso, a esto también podemos llamarle la revolución en el arte de la democracia, esto último podría entenderse en el caso venezolano de la siguiente manera: 

Los medios de comunicación en nuestro país interpretan la democracia según sus intereses y el de los particulares que forman parte del grupo de accionistas o dueños de los mismos, los cuales a su ves necesitan en casos como el actual, fabricar y enarbolar ante el mundo un consenso de clase, que se opone a la democratización real del espacio mediático nacional. 

En este contexto de nuevos cambios y reorganización del estado venezolano, la democracia para estos señores no representa la igualdad de derechos para el común de la población, mas sin embargo si representa para si un negocio por el cual se hace necesario dar la pelea, sin importar si se atropella o transgrede los derechos del resto. Lo único importante es hacerse sentir y hacer saber a la población que el negocio se encuentra en supuesto peligro, por supuesto agarrándose de la mal interpretada libertad de expresión como única arma para dar su interminable batalla por el dominio de la conciencia nacional. 

La maquinaria mediática nacional, tanto privada como pública hoy se encuentra en una pugna propagandística en la cual cada una por separado lucha por intereses y visiones de lo que según su interpretación o la de quienes representan debería ser este país. 

Ciertamente el estado que en conjunto con el poder ejecutivo y demás poderes hoy plantea un cambio en el modelo de producción, el cual a su ves y desde mi perspectiva incide desde todo punto de vista en el resto de las actividades nacionales, necesita valerse de los medios que tiene a su disposición para impulsar el cambio a escala nacional. En ese sentido el debate mediático es necesario siempre y cuando el arma principal sea la realidad y no la ficción, la coherencia y no la incoherencia. 

De momento este fenómeno que plantea la lucha por la verdad y coherencia discursiva, tiende día a día a tomar mas fuerza, a medida que la lucha se hace cada ves más reñida entre los que detentan el poder por decisión del estado y los que lo tienen y han tenido explotando a este. Hoy las bases del pueblo se preparan en lo académico para manejar la teoría, hoy el pueblo comienza a conocer al verdadero enemigo y entiende claramente donde en realidad residen los verdaderos poderes ocultos dentro de nuestra sociedad. 

Reorganizar el estado y sus instituciones comienza apenas y luego de diez años a ser tarea de todos, determinar y priorizar las necesidades del pueblo no es cuestión que deba decidir un grupúsculo de intelectuales de un bando u otro. 

Ciertamente necesitamos un cambio, y el cambio debe ser presidido por la toma de decisiones en la cual nuevamente se tome la palabra del pueblo como argumento e impulso para el reordenamiento del estado y la trascendencia de lo decido a lo largo del tiempo. 

Hoy es necesario acallar la voz del enemigo, hoy es necesario el sierre de Globovision, no podemos permitir que se siga enquistando en nuestro colectivo ese sentimiento de odio que sugiere en cada una de sus transmisiones esta planta televisiva privada. 

Globovision es claramente un experimento mas de la ultraderecha nacional, apoyado por supuesto por la ultraderecha internacional, comprendiendo pues que no hay mejor ni peor derecha que la norteamericana, la cual a su ves ayuda y avala de manera demostrada cualquier insurrección en contra de los gobiernos democráticos y legítimos tanto dentro de sus fronteras como fuera de ellas. 

Globovision parece sacada del manual de la Comisión Creel, este canal privado es un aparato propagandístico que busca generar en una población claramente pacifica actitudes bélicas y encontradas, promoviendo con ello la desinformación mas que la información, el histericismo colectivo y la siembra permanente de opiniones claras que debiliten el desarrollo del proceso revolucionario en el cual hoy se encuentra inserta la sociedad venezolana. 

La batalla aun no se perfila como un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, dudo ya que después de tanto tiempo nuestra revolución venezolana llegue a tomar las armas para que el pueblo se haga con el poder y por ende de los medios de producción, aunque ciertamente no descarto la posibilidad, pues históricamente esta demostrado que no hay revolución sin mártires. 

Aunque no dudo que como en el pasado Venezuela vuelva a reescribir a favor de si misma la historia, y seamos pues nosotros los primeros en experimentar un cambio sin la necesidad de mártires, y para ello y sin vacilación alguna se hace necesario que el estado se haga amo y señor de la realidad que nos vende a diario la televisión y demás medios de comunicación de masas nacionales y regionales. 

La batalla de hoy es ideológica; y para ganarla debemos de poner en práctica un discurso que se amolde a nuestras necesidades reales como estado/nación, tomemos la decisión hermanos, porque nuestra arma, es la razón y nuestra meta la liberación. 

! Patria socialismo o muerte ¡ 

!!!!!!VENCEREMOS¡¡¡¡¡ 


http://www.aporrea.org/medios/a79921.html

0 comentarios: